domingo, julio 10, 2005

Bebé

Espero que este poema sea realidad de una puta y definitiva vez.


Bebé



Detengo mis pasos,
como tantas veces en este camino
ya he hecho.
Y vuelvo a prestarle atención,
al mismo y monótono
llanto de siempre,
llanto que ahora
(y debería haber sido así siempre)
me resulta repugnante.

Observo al niño llorar,
se que no me hará caso.
Tengo que lograr que se vaya,
o continuara echandolo todo a perder.

Tengo un problema,
es mas grande que yo.

Yo soy un recién nacido viejo,
el es un niño longevo,
su momento paso,
nadie le quiere,
todos le rechazan.
No me extraña,
pues yo soy el que le odio con mas fuerza.

Se lo ha ganado a pulso,
pero el no sufre las consecuencias,
las sufro yo.
Todos sus actos,
toda su mierda,
todo,
tengo que limpiarlo, soportarlo,
arreglarlo yo.

Ya esta bien,
no aguantare ni una más,
no sin lucha.

He dicho muchas veces esto,
y aveces lo he intentado,
pero no con la suficiente tenacidad,
no con el mismo empeño que pone el
en aferrarse.

He roto el cordón que nos unía.
¿Te quejas?
Me da igual,
tu estas tirando toda nuestra vida
por el retrete,
tirate tu,
si quieres,
pero a mi dejame en paz.

Es más, seré yo quien te expulse,
cual excremento nauseabundo,
para que te pudras en las profundidades
de donde quieras ir una vez libre.
Y como intentes volver,
no dudare en apretar el gatillo,
y, ya sabes,
“survivors will be shoot again”
pues esto es un terreno privado.

¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!
¡Largate!

¿Cuantas ostias más vamos a tener que darte?
Todos te pegamos,
te escupimos, te despreciamos.

Te odiamos.

¿Cuando vas a irte?
Se que eres masoquista,
pero no puedo permitir hundirme yo,
porque tu te agarres a mi pierna,
para salvarte.
Pues ahora ya no voy a dudar en cortarte el brazo.

¿Soy cruel?
¿Despiadado?
Vosotros lo sois más con el,
mucho más de lo que pueda serlo yo.
Pero es a mi a quien veis, no a el.

Si, lo se,
no es mas que un niño,
una pobre criatura indefensa
que busca el cuidado y el cariño
de la madre que se empeño en no tener jamas.

Que lastima,
pobre niño,
pobre bebé...

Ahora voy a masacrarte,
y cuando estes muerto,
te vestiré de payaso,
para que seas mas gracioso.

¡Oh! Mirad,
ya se va, se da media vuelta,
sigue llorando,
pues no permitiré que te vayas,
no me tomes por ingenuo,
se que volverás,
saltaras encima mío
y me hundirás hasta el fondo.
No puedo permitirlo.
No otra vez.

...

Mierda, ahora ya eres mierda,
como siempre fuiste,
amontonada y supurante mierda.
Te brota la sangre,
ya no puedes suplicar.

¡Venid todos!
¡Mirad!
¡Un bebé muerto vestido de payaso!

Es mi bebé muerto.
Soy yo,
estoy muerto,
y vestido de payaso.

Ahora dejare que te pudras en el camino,
como debiste hacer mucho tiempo atrás.

Continuare andando,
y esperare a que por fin vuelva mi vida
a tenderme la mano,
y podamos finalmente caminar juntos.