Mentira
Amargada existencia
la ilusión que es mi vida
Inútil tarea descifrar
la falsedad de la mentira
mas ya no hay verdad
en mi decepcionante rutina.
Arropado en un rincón
tiemblo
soy un niño indefenso,
ahogo un sollozo.
y saturo el miedo.
El tiempo me echa a un lado y
oigo notas de música
melodías de dolor y angustia
versos que narran mi vida.
Mucho ha que abracé semejante camino
tenebroso y letal
por el que pululan bestias sedientas
de dolor y olvido.
Continuo el paso, siempre altivo
mi mente se acurruca más y más,
mientras regurgito mis entrañas y sé que
ya estoy perdido.
Tengo que admitir mi destino.
En momentos de lucidez
hurgo el pasado preguntando un motivo,
pero no encuentro nada en esa herida supurante.
Todo está fuera yo no elegí,
me encauzaron a este delirio.
Los cadáveres se amontonan,
su peso es infinito,
me ahogan y aplastan,
pero yo los admiro.
Renuevo el recuerdo y sigo.
-¿Este soy yo?-
Oigo una voz
No me extraño, ya soy propicio
a la locura y el sin sentido.
Me estremezco y caigo,
azotado, desorientado,
y siento un olor tumefacto.
Rebusco en los cadáveres,
pero todos son míos.
Observo mi mirada,
mi sonrisa forzada,
fija en mi yermo rostro de espanto
y terror.
Me observo,
reptan gusanos, babosas y arañas,
dentro de mí,
consumiendo mis entrañas;
bestias y sombras,
se encargan de mi espíritu.
Mi cuerpo es el muerto,
descompuesto y podrido.
El horror no es sorpresa,
sino un aviso.
Yo no soy tal,
y despierto del ensueño,
no soy,
pero existo.
¿Porque no aceptarlo?
¿Porque me condeno?
Soy el ladrón de mi libre albedrío.
Alzo nuevamente la mirada y atentamente escrutino,
y veo a los sesgadores de mi dominio.
No.
Los demás son un instrumento
una mera excusa.
Soy vil, humillante... patético.
¿Porqué no admitir mi culpa?
-Why do I put the blame on others?
Yeah! That's tight! I'm a coward!-
Cobarde, loco e indeciso.
Estoy sumiso en la caprichosa locura,
de un inocente crío,
una creación de mi sino.
¿Porque sigo fluyendo en el engaño?
Inconsciente susurro,
"Porque el deseo es el mismo..."
Oigo los chillidos,
me reclaman,
la sangre y el pus malditos.
Chillidos de la madre y del camino.
Miles de tentáculos me agarran,
me resigno,
y por fin grito.
Todo se precipita.
Reviento en infinitos pedazos,
que se esfuman,
y me esparce un sólido,
y gélido viento.
Irónico que no vengas a buscarme,
tras lo mucho que te he amado,
mas sé que nunca fui digno....
Tengo lo que merezco,
este es mi tormento continuo.
Amargada exist

