domingo, junio 19, 2005

Sinceridad

Sinceridad



Solo necesito un poco de silencio,
para terminar de concentrarme...

Cierro los ojos,
entreabro un poco los labios,
aprieto lentamente las manos y los dientes,
tenso todos los músculos
de mi cuerpo,
y paladeo este inabarcable placer,
me lleno de sentimientos,
me sonrío, sonrío por dentro,
me descojono a carcajadas,
y disfruto.

La frustración me llena,
me colma por dentro,
y la siento crecer,
y crecer.
Cegandome, apaciguandome,
encendiendo llamas negras,
que no deberían volver a encenderse.

El odio me empapa,
me rodea y abraza,
siento todo su poder rodeandome,
instigandome y cegandome,
insuflando nueva vida
a mis corroídas y antiguas fantasías.

La violencia se recupera de su letargo
y regresa con renovadas fuerzas,
cabalgando por mis venas,
haciendo brotar la adrenalina,
y acelerando mis jadeos.

Pero pronto llega la desilusión,
pues aun conservo
un mínimo de razón,
y con ello la frustración,
el odio, los deseos
de violencia
se multiplican y refuerzan

Y mi alma se retuerce en una bestial
batalla interna.
Y veo oscilar mi cordura de un hilo,
que ambos bandos tratan de cortar.
Ambos lo desean.
Yo lo deseo.
Deseo perder la razón,
olvidar el pasado, presente y futuro,
fundirme con la nada y recrearme hasta la muerte,
en mis ansias y deseos,
en mis instintos,
en mis sueños mas profundos, perversos y repugnantes.

Muerte, destrucción,
violaciones, pederastia,
justicia y honor en un mundo devastado,
por la locura de un solo hombre.
Ese es mi sueño,
que me consume cada noche.

Ese es el sueño que ahora me arrastra.
Pero que mi otro yo frena,
mi contrapartida,
la razón.

A la que amo igual que al odio,
la honradez, que la mimo tanto como la frustración,
y todo lo demás que se confunde,
en una sombra blanca.

Pero no son ellos,
claro que no,
quienes me frenan,
quienes vuelven a hilar y remendar una y otra y otra vez
mi cordura,
esa que tanto deseo y tanto desprecio.

Es el cariño,
el masoquista y obsesivo deseo,
que me corrompe hasta limites insospechados,
hacia esa persona.

Y por lo tanto el miedo.

El miedo me mantiene unido,
me mantiene cuerdo,
me impide ser como me gustaría ser,
pese a que ello conllevase la muerte.

El arma más poderosa,
en tierra de nadie,
todos lo odiamos,
todos.
Pero el nos mantiene vivos,
juega con todos y de divierte,
se ríe,
se descojona como yo antes.
Se burla de mi, y de todos.
Y nos da poder.

No le queremos,
deseamos que no existiese,
intentamos desatarnos pero sus lazos son irrompibles,
y no podemos dejar de odiarle,
y retro alimentarme una y otra vez en
esta espiral infinita que llevo dentro.

Y ya estoy acostumbrado,
vivo con ella dentro,
y se,
espero,
quiero,
deseo,
que algún día me retorceré tanto
hasta romperme,
despedazarme realmente,
y no quedara rastro alguno de todo lo que fui antes.
Me gusta pensar que solo quedara una mancha roja,
en algún suelo o en alguna pared.

Pero no será así,
me encerrare en mi mismo,
llorando lágrimas de ceniza,
completamente hueco.
Un cascaron vacío,
en alguna esquina de mi jardín
de soledad.

Y seré feliz,
por ignorancia,
por falta de preocupaciones,
por no ser yo y no recordarlo.
Y no echare de menos nada.

Pero ahora me gusta como soy,
disfruto sádicamente viendo como me retuerzo,
y puedo ver aparecer las grietas,
solo es cuestión de tiempo.

Tick...

Odio...

Tack...

Amor...

Tick...

Frustración...

Tack...

Raciocinio...

Tick...

Vida...

Tack...

Muerte...

Tick...

Miedo...


...

domingo, junio 05, 2005

Divagaciones...

Y en este texto no busqueis mas que lo que dice el propio titulo... son solo puras divagaciones, realmente estoy muy aburrido y desde hace dias algo me pide escribir... pero no se el que escribir, y las pocas cosas que he hecho no eran mas que basura que he tenido que tirar... En fin...
El tiempo pasa y pasa y hay algo que quiero sacar de mi interior pero no puedo, no me sale.
...
Tengo la sensacion... necesito escribir cuentos, historias... pero al mismo tiempo algo me bloquea, ese mismo tiempo... siento que si me embullo en ello voya perder tempo... de sueño, de estudio... de todo. Que hacer?
Asi no logro nada, solo uans estupidas frases que no se si voy a borrar, y que aunque publique, no se si alguein va a leer (alquien aparte de las personas que si se que van a hacerlo... ) alguien desconocido, algun lector avido en internet que le apetezca beber de mi pequeño cuenco de palabras e incoherencias.
Bueno...
Vamos a por ello, he aqui un intento de relato corto de ciencia ficción:




"Erste



Los sistemas automaticos de la nave iniciaron el proceso de deceleración, estando aun a medio camino de su objetivo. Apenas unos segundos antes se había llegado a la velocidad máxima que la nave tenía programado alcanzar. Este era el primer viaje a un planeta extrasolar, y ningun ser humano había viajado jamás tan enorme distancia. Hacía ya cuatro años que la misión había partido de la base de Neptuno y ningún inconveniente imprevisto había removido del sueño criogenico a la tripulación.
El viaje total serían dieciseis años entre la ida y el retorno más otros tres en el propio planeta, llamado por su célebre descubridor, un astrofisico aleman, Erste.
A dos semanas de proximidad del sistema Alfa La tripulación es despertada de su largo letargo y rápidamente se pone en activo.
El capitan de la nave, el doctor Heisin dirige al resto de sus colegas con la familiaridad y el respetuoso trato de su condición como cientifico. La tripulación no contiene personal militar, pues gracias a los análisis realizados desde el Sistema Solar quedó patente la completa ausencia de vida inteligente o tecnicametne desaroyada en el planeta. Aun asi los veinticinco cientificos y eruditos que la componen son todos jovenes y vigorosos, y en perfectas condiciones fisicas. Algunos de ellos, a peticion personal, han sido entrenados en algunso puntos básicos de combate y puntería, pues sería demasaido arriesgado una tripulación completametne vulnerable a la mas leve agresión por parte de bestias salvajes o culturas sub-desaroyadas.
Pese a estar formada enteramente por personal civil cada uno de ellos habían recibido tratamiento militar antes del comienzo de la misión para facilitar la burocracia allá en la Tierra.

Heisin se encontraba en su pequeño camarote reflexionando acerca de la total soledad en que se encontraba la nave, el completo aislamiento respectoa cualquier forma de vida conocida desde su partida hacia ya ocho años. Claro que aun recibían las señales de la tierra, pero todos los acontecimientos y sucesos, historias, romances y guerras habían sucedido hacia ya cuatro años... como poco. Si hubiese algún incidente grave nadie en la Tierra podría saberlo hasta dentro de cuatro años... Estó el ya lo sabía, y era consciente de la capacidad y competencia de la tripulacíon y de sus expecionales capacidades, pero aun asi no pudo evitar que un escalofrío recorriese su espalda.
La señal acustica que emitió el ordenador cercano le indicaba la cercanía a la órbita del planeta. Ahora empezaba el trabajo duro.

La nave Alfa I se ubico en una órbita de treinta y seis mil kilometros sobre el planeta rocoso y sus sensores recogían toda la información en forma de ondas electromagneticas que el planeta les brindaba. La atmosfera era tenue, con una composición mayoritariamente de dioxido de carbono y helio y un porcentaje casi nulo de oxigeno, resultaba completametne irrespirable para los seres humanos. Su indice de radiación era bajo y la superficie no revelaba ningun indicio de existencia de agua, y en los polos una pequeña capa de oxido de carbono congelado cubría la monotona superficie.

Al tercer día las sondas que habían sido enviadas regresaron con datos mucho ams exactos acerca de la composicion y estructura geologica del planeta. La existencia de vida era algo muy dudoso, pero no se descartaba la posibilidad de que hubiese en el algunas bacterias primitivas.
Pero mas excitante y sorprendente fue el descubrimiento por una de las sondas, de una estructura artificial en uno de los desiertos del arido planeta. Esta estaba situada en mitad de un vasto desierto de mas de cien millones de kilometros cuadrados de seca arena y tenía la apriencia de no ser mas que una entrada hacia otra estructura enterrada bajo ella. La estructura consistía en cuatro pilaresverticales con uan enorme losa de piedra bajo ellos, y segun las resonacias realizadas, bajo esta losa había un enorme tunel que llegaba hasta aproxiamdamente unos tres kilometros de profundidad. Ninguna de las fotografías revelaba ningun tipo de fisura o junta, peor en uno de los pilares había incrustrado un aparato similar a un circuito electronico moderno.

Tras una semana de estudio a distancia, Heisin decició instalar una base de estudio en dereedor de la supuesta entrada e investigar más a fondo aquel interrogante, que marcaría ya para siempre sus nombres en la historia..."


Bueno, esta es la priemra parte, no creo que me convezca en absoluto ahrao cuando la releea, epro ahi queda, ya la corregire supongo. No sigo escribiendo mas hoy puesto que ando demasiado cansado y puedo empezar a cargarme la historia y plagiar (aun mas) otras obras de ciencia ficción...
En fin, espero que aquellos quienes lo lean les guste y se queden con una minima intriga.
Yo almenos, he apaciguado algo mis ansias escritoras... aunque sea con bazofia como esta... nada original y redundante.

---------------------------------------
Relectura realizada... la verdad, es que no da tantas arcadas como yo había pensado, pero aun tengo que pulirlo mucho......

viernes, junio 03, 2005

Sexo...

Y sin más preambulos...




Sexo

Recojo una mirada,
asiento y demuestro
lo que yo también siento.
Recojo una mirada,
de deseo e impaciencia,
que me fulmina,
me abrasa y, es más,
me agrada.

Es lo que yo deseo.
Es lo que te he enseñado
a desear tras estos años.

No ha pasado tanto tiempo,
desde la ultima vez,
más ya lo necesitamos.
Observo tus ojos impacientes y,
mientras pronuncio algo inadecuado,
mi mirada se desvía,
y acaricia todo tu cuerpo,
una vez,
y otra,
y otra más,
y no puedo apartarla,
y se que sonríes por dentro.

Me quedo hechizado,
deleitandome con los vaivenes
de tu falda,
intentando descubrir
su secreta alianza con las calzas,
calzas que recorren tus piernas,
sin alcanzarte jamás;
marcando el ejemplo a mis ansiosos ojos.

Levanto nuevamente la vista,
repasando tu cadera,
mimando tu vientre y tu cintura y,
como no,
deteniendome en tus maravillosos senos.
Son hermosos,
más aun,
son platónicos,
son el concepto,
el ideal.
Mi ideal.

Tu eres mi ideal,
lo fuiste siempre,
y no dejaras de serlo.
Te lo comento, bromeamos,
llegamos al borde del abismo,
y retrocedemos.

El tintineo de unas llaves,
mi pulso se acelera.
Breves pasos, zapatos fuera y,
sin darnos cuenta,
la cama nos envuelve.

Mis ansiosos labios buscan
una dulzura que les ha sido negada
durante un tiempo que ahora parece infinito.
La dulzura llega...
suavemente,
mientras te abrazo con pasión,
una lengua humedece
unos labios juguetones,
y los míos juegan,
y se divierten.
Noto como tu cuerpo se relaja...
Plof!
Al fin yacemos juntos y,
en un acto involuntario,
mis dedos comienzan
a explorar tu cuerpo
hábilmente,
como solo ellos saben.
Acaricio tu cuello,
bajo por la clavícula,
retozo en tu pecho
y te hago cosquillas en el vientre,
pero ya no estoy allí,
ahora recorro tus caderas,
disfruto de tus piernas,
me quedo sin habla al acariciar...
Bueno, tu ya sabes.

Y, mientras,
mis dientes pugnan
por excitarte,
recorriendo y disfrutando
de tu hermoso cuello,
compitiendo con mis manos,
y nuestras respiraciones comienzan
a entrecortarse.

Besos, caricias y mordiscos
a diestro y siniestro,
y, finalmente,
tras haberte despojado
de todos tus velos,
mientras te beso apasionadamente,
mis dedos comienzan una danza,
que pretende abrirte las puertas
del éxtasis,
del cielo.

Tus manos también se mueven,
y retozamos, y gemimos,
suspiramos y casi gritamos.

Me introduzco en ti,
y todo se precipita,
en una espiral
de delicioso placer.
Nos llenamos mutuamente,
nos revolcamos y volamos,
nos fundimos y separamos,
ya no sabemos
de quien es cada jugo,
cada gota de sudor,
cada hilo de saliva,
los fluidos del placer y del pecado.

Tratamos de ser
el uno todo,
sabiendo que no lo conseguiremos,
y llegamos al éxtasis,
al cielo,
una,
y otra,
y otra vez.
Y los dos sonreímos por fuera,
y nos abrazamos resoplando,
y se qué,
en ese momento,
me amas.
Y yo te amo,
más que a nada en el mundo,
como te amo siempre,
y soy feliz.
Intento inútilmente
detener el tiempo con un beso,
pero, al rato,
te separas de mi:
Te estoy empapando en sudor.
Y hablamos, y nos reímos,
y aveces,,,
aveces discutimos.

Y yo...
Te echo de menos,
deseo que estos versos,
no solo sean versos,
de un recuerdo,
de un testamento.
Sino versos del momento...

Te quiero...

Te amo...

Te necesito...

Y se que la espera
merecerá la pena...